Los continuos disturbios sociales amenazan la seguridad pública en Estados Unidos, según el informe sobre las violaciones de derechos humanos en Estados Unidos en 2020, dado a conocer este miércoles.
"El Gobierno no logró mantener la ley y el orden adecuados y los tiroteos y delitos violentos, que ya eran de alta incidencia, registraron nuevos máximos durante la pandemia de COVID-19, causando pánico entre la población", indica el informe emitido por la Oficina de Información del Consejo de Estado de China.
El uso desenfrenado de la violencia por parte de la policía en la aplicación de la ley provocó oleadas de protestas que se extendieron por todo el país, se lee en el informe.
La policía había abusado de su fuerza para reprimir a los manifestantes, atacó y arrestó a periodistas a gran escala, lo que avivó aún más la ira pública y los continuos disturbios sociales, según el informe.
Los encierros por COVID-19, las protestas contra el racismo y los conflictos electorales habían llevado a ventas récord de armas de alrededor de 23 millones en 2020, un aumento del 64 por ciento con respecto a las ventas de 2019, indica, y señala que las cifras de 2020 incluyen ventas de más de 8 millones de compradores que lo hacían por primera vez.

Los continuos disturbios sociales amenazan la seguridad pública en Estados Unidos, según el informe sobre las violaciones de derechos humanos en Estados Unidos en 2020, dado a conocer este miércoles.