Almira Muhter fue una muy buena estudiante antes de radicalizarse. En 2012, fue declarada culpable por incitar la "jihad" en línea y fue condenada a 10 años de cárcel. Al mismo tiempo que está sirviendo su sentencia, se encontró con Bai Fengjie, una de los instructores de la prisión, que la ayudó a cambiar su mente sobre la "jihad". Bai dijo que su trabajo es guiar a los jóvenes que se han desviado del camino a "volver a la trayectoria correcta".
Esta es una de las historias en nuestro documental exclusivo La guerra entre sombras: Desafíos de la lucha contra el terrorismo en Xinjiang. Para ver el documental entero, haga clic aquí.