La Tierra, como una gota en el mar, flota en un universo infinito. El único astro en el que se conoce que hay vida. Transcurridos siglos de evolución, millones de especies diferentes habitan este planeta.
Sin embargo, la acción irresponsable de los humanos sobre la Madre Tierra en pos de un desarrollo insostenible ha contribuido a un severo cambio climático y a que la tasa de extinción de los seres vivos se esté acelerando entre 1.000 y 10.000 veces.
La historia de la humanidad ha estado marcada por la sucesión de espléndidas civilizaciones. Pero la raza humana no lo es todo: la conservación de la biosfera es crucial para la vida. Tomemos un respiro.
Recordemos que no somos los únicos seres vivos en el planeta. Proteger la biodiversidad es protegernos a nosotros mismos.