En una declaración conjunta emitida el 3 de enero, China, Francia, Rusia, el Reino Unido y Estados Unidos se comprometieron a prevenir una guerra nuclear y evitar carreras armamentísticas.
Los líderes de los cinco estados poseedores de armas nucleares, también miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, afirmaron su compromiso con la obligación del Tratado de No Proliferación Nuclear.
Los países manifestaron que continuarán buscando enfoques diplomáticos bilaterales y multilaterales para evitar enfrentamientos militares, fortalecer la estabilidad y la previsibilidad, aumentar el entendimiento y la confianza mutuos y prevenir una carrera armamentística que no beneficiaría a nadie y pondría en peligro a todos.
Los cinco países también expresaron su intención de mantener y fortalecer aún más sus medidas nacionales para prevenir el uso no autorizado o no intencional de armas nucleares.