China y Estados Unidos deben retomar su aspiración original de romper el hielo para relanzar sus relaciones, y acatar "los tres principios" de respeto mutuo, convivencia pacífica y cooperación en pos de ganancias compartidas para desarrollar las relaciones sino-estadounidenses, en reemplazo de su "tricotomía" competitiva-colaborativa-adversativa, con miras a reencarrilar la política de EE. UU. hacia China a la vía correcta de racionalidad y pragmatismo y reencauzar las relaciones sino-estadounidenses al camino acertado del desarrollo sano y estable.