"La cuestión de Taiwan y la cuestión de Ucrania son totalmente distintas en esencia y no hay nada que ver la una con la otra. Algunos enfatizan el principio de soberanía en la cuestión de Ucrania, pero vienen socavando la soberanía y la integridad territorial de China en la cuestión de Taiwan. Esto es un flagrante doble rasero. El futuro y la esperanza de Taiwan radican en el desarrollo pacífico de las relaciones entre ambos lados del Estrecho y la materialización de la reunificación de la patria, en vez de en las “promesas vacías” externas. El valerse de las fuerzas extranjeras para buscar la independencia no va a salirse con la suya y el contener a China mediante Taiwan estará condenado al fracaso. Taiwan retornará en definitiva al abrazo de la patria", dijo Wang Yi.