El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, dijo el 24 de septiembre que en caso de ser reelecto el 2 de octubre buscará que su país se convierta en una potencia de energía eólica "offshore" (en altamar) en los próximos años.

"Brasil está yendo muy bien económicamente y es una potencia mundial en el área de producción y exportación de alimentos. Proximamente seremos una potencia de la energía limpia con la energía eólica offshore", dijo el mandatario en Campinas, estado de Sao Paulo (sureste), durante un acto de campaña ante miles de seguidores.
Brasil, con un litoral marítimo de 8.000 kilómetros, realiza exploraciones para la instalación en alta mar de torres generadoras de energía a partir del viento sin barreras.
Candidato a la reelección por el Partido Liberal, Bolsonaro defendió la política energética de su gobierno, en especial las medidas aprobadas por el Congreso para reducir los impuestos regionales y federales de los combustibles, con el fin de bajar el costo a los usuarios.
"Tenemos una de las gasolinas más baratas del mundo, por debajo de los 5 reales (0,95 dólar, por litro), somos un ejemplo para el mundo y estamos con la economía en crecimiento", dijo Bolsonaro.
El presidente agregó que Brasil tendrá una deflación en septiembre por tercer mes consecutivo, como parte de las políticas de reducción de los impuestos regionales que se cobran a los combustibles.
Brasil registró una deflación de 0,68 por ciento en julio y de 0,36 por ciento en agosto.
En el acumulado del año, el Indice de Precios al Consumidor Amplio (IPCA, principal tasa oficial) se encuentra en 4,39 por ciento, mientras que en 12 meses hasta agosto la inflación es de 8,73 por ciento.
Bolsonaro se encuentra en segundo lugar en las intenciones de voto para los comicios de octubre, 14 puntos detrás del ex presidente (2003-2010) y candidato del Partido de los Trabajadores (PT), Luiz Inácio Lula da Silva, de acuerdo con la encuesta del instituto Datafolha.