Privacidad y Cookies

Al continuar navegando en esta web acepta el uso de cookies, la política de privacidad revisada y los términos de uso. Puede cambiar la configuración de las cookies en su navegador.

Estoy de acuerdo
En los grandes ríos de China: Confesión de un criador de grullas: cuidar para dejar ir
CGTN Español

04:08

Error loading player: No playable sources found

Las marismas de Panjin, una ciudad en el noreste de China, son una importante parada de refugio contra el invierno y lugar de reproducción para las aves migratorias. Hace unas décadas, debido al deterioro medioambiental, la población de grullas de coronilla roja que llegaba a este lugar disminuía constantemente. Ahora, el criador de grullas Zhao Shiwei y sus colegas de la base en el paseo escénico nacional de la playa roja han criado con éxito más de 270 grullas de coronilla roja.

La grulla de coronilla roja simboliza la prosperidad y la longevidad; sus movimientos tienen una elegante belleza y un aire místico.

En la base de cría de grullas de coronilla roja cerca de la desembocadura del río Liao, Zhao Shiwei y las crías de grulla viven juntos día y noche.

Desde que se graduó de la universidad, Zhao Shiwei siempre ha trabajado con grullas de cabeza roja.

Actualmente, en la base se cuidan 21 pequeñas grullas.

El proceso desde la crianza en cautividad hasta el regreso a la naturaleza es largo y lento. La etapa de incubación y cuidado de las crías de grulla recién nacidas es la más difícil.

"Ahora lo más efectivo y práctico es la combinación de incubación natural e incubación artificial. Al principio, había tres o cinco grullas rescatadas en la naturaleza. En 1996 comenzaron las labores de cría en cautividad y en 2016 se aumentaron los esfuerzos, de modo que entre 2016 y 2022 se criaron con éxito 271 grullas de coronilla roja. En 2021, más de 120 grullas fueron liberadas a la naturaleza en más de diez grupos", dijo Zhao shiwei, Criador de grullas de coronilla roja.

El proceso desde la crianza en cautividad hasta el regreso a la naturaleza es largo y lento, e incluye tareas como la adaptación para la vida salvaje y la elección de la fecha de liberación. Entre ellas, la etapa de incubación y cuidado de las crías de grulla recién nacidas es la más difícil.

"Las tareas de incubación, incluyendo la alimentación de las crías, las realizo yo mismo. Yo soy lo primero que ven cuando rompen el cascarón. La incubación de las grullas de corona roja implica realizar tareas específicas todos los días en horas pares, así que hay que levantarse 12 veces por noche y no se puede asegurar el sueño", añadió Zhao shiwei.

"Un huevo de grulla de coronilla roja pesa alrededor de 280 gramos. Cualquiera siente un gran logro cuando el huevo se convierte en una cría de grulla saludable. Nuestras labores de cría de grullas están destinadas a que ellas nos dejen para que la población de grullas de cabeza roja rejuvenezca. En el proceso se siente mucha renuencia, pero sin importar lo que pase, no podemos convertir a animales protegidos a nivel nacional en mascotas de compañía", dijo Zhao.

Lo que complace a Zhao Shiwei es que, tras años de trabajo por la recuperación medioambiental, la suaeda nativa de Panjin, ha reaparecido a gran escala en las marismas. La zona se ha convertido en el hogar donde las aves anidan libremente.

Actualmente, las grullas del "jardín infantil" están a punto de iniciar su entrenamiento para volar. En un futuro próximo, también volverán a la naturaleza de las marismas cerca de la desembocadura del río Liao.

El mayor deseo del señor Zhao es "no tener más grullas en este criadero".

El propósito de criar grullas es separarse de ellas, pues la naturaleza es su verdadero hogar, donde encuentran su mejor forma de vida y donde son más felices.