Nota del editor: A lo largo de la última década, China ha realizado grandes logros mientras se abría camino a través de un agitado entorno global. Con motivo de la celebración del XX Congreso Nacional del Partido Comunista de China, “La Primera Voz” de CGTN ha preparado una serie de 10 partes titulada “El camino de China: Una decodificación panorámica" para llevarle a través de los hitos y acontecimientos decisivos de los últimos 10 años y descifrar el secreto del desarrollo de China. Esta es la última parte de la serie, que se centra en el modelo chino de democracia.

China, un modelo único de democracia para el mundo.
“Discutir asuntos tomando té”: la quintaesencia de la democracia popular
En Occidente, a la gente le gusta charlar o hablar de negocios en cafés o bares; mientras que en China, especialmente en el campo, el lugar típico para estas actividades es la casa de té. Durante muchos años, los agricultores rurales se dirigían directamente a la casa de té después de levantarse por la mañana, para informarse de los principales acontecimientos mundiales. Se trata más de una tradición político-cultural que de un estilo de vida.
En su obra La casa de té, Lao She desveló el conflicto mental de los chinos en medio de la agitación social de finales de la dinastía Qing, a través de la representación de la vida cotidiana de los habitantes de Beijing. El cartel colocado en la pared de la casa de té, "No discutir asuntos de Estado", subrayaba que la casa de té era siempre el lugar donde los chinos "discuten asuntos de Estado".
Muchas casas de té del poblado de Linhuan, en el distrito de Suixi, en Huaibei, provincia de Anhui, abren cuando el día acaba de empezar. Durante seis siglos, la tradición de beber té ha pasado de generación en generación. Hoy en día, las casas de té donde la gente solía "discutir asuntos tomando té" se han transformado en "salas de consulta de los delegados del congreso popular" en las que los delegados a nivel de distrito y de municipio hablan con los miembros del electorado mensualmente en el día de consultas.
"Esta es una práctica de la democracia popular de proceso completo a nivel de base", dijo He Weijun, expresidente del congreso popular del poblado de Linhuan.
Liu Jinhua, de 60 años y residente en Linhuan, es un visitante frecuente de las casas de té. A él le encanta charlar con los habitantes de su pueblo sobre los asuntos del municipio y de la aldea, ya sean asuntos grandes o pequeños. "En la casa de té, nos sentimos libres de decir lo que pensamos", dijo. Desde hace más de 10 años, Zhang Yunxiao, un aldeano de más de 70 años, sigue siendo un "fijo" de las casas de té, asistiendo a casi todas las sesiones de consulta de los delegados, siempre que tenga tiempo para participar. Dijo que sentía que su voz había tenido relevancia cuando se tomaron en cuenta sus sugerencias.
En los últimos cinco años, los temas de interés común para el público, como la construcción de carreteras y la reparación de farolas, se han abordado a través del mecanismo de "discutir asuntos tomando té". El informe también muestra que cada casa de té tiene una sala de mediación designada para la resolución de disputas que afectan a la vida cotidiana de la gente. En los últimos años, los mediadores de las casas de té del poblado de Linhuan han mediado en más de 1.500 disputas, logrando una tasa de éxito del 95 %.
La característica más notable de la democracia china es la participación directa de la gente corriente. Esto, entre los distintos tipos de democracias del mundo, es lo que se conoce como "democracia participativa", en la que los principales participantes de las decisiones políticas son el pueblo y no los partidos políticos y sus representantes.
Para Dong Yang, jefe del poblado de Linhuan, la democracia no se limita a las elecciones. Se desarrolla al máximo cuando el pueblo participa en la gobernanza social por diversos medios. En la actualidad, los funcionarios del gobierno local entran regularmente en las casas de té para escuchar las opiniones de la gente. "Practicar la democracia popular es la única manera de canalizar la sabiduría y la fuerza del pueblo en nuestro trabajo", dijo Dong.
El presidente chino, Xi Jinping, ofreció una visión única sobre la democracia. Él dijo: "En el sistema socialista de China, siempre que se produce un problema, los interesados deben deliberar de buena fe. Los asuntos que involucran a muchas personas son discutidos por todos los implicados; alcanzar el mayor terreno común basado en los deseos y necesidades de toda la sociedad es la esencia de la democracia popular".
La consulta democrática: una característica única de la democracia de China
¿Qué quiere decir que "siempre que se produce un problema, los interesados deben deliberar de buena fe. Los asuntos que involucran a muchas personas son discutidos por todos los implicados" y "alcanzar el mayor terreno común basado en los deseos y necesidades de toda la sociedad"?
Para comprender la verdadera "esencia de la democracia popular", hay que entender la consulta democrática de China, que es la característica más notable y única de la democracia participativa china.
La democracia de China es una integración de dos grandes modelos democráticos: la democracia electoral y la democracia consultiva. Mientras que la primera se realiza a través de los mecanismos electorales y representativos del Congreso Nacional del Partido Comunista de China y la Asamblea Popular Nacional (APN), la segunda es un modelo importante en el que diferentes sectores del pueblo, bajo la dirección del Partido Comunista de China (PCCh) y a través de amplias consultas, trabajan para llegar a un consenso sobre la toma y la aplicación de decisiones sobre cuestiones importantes relativas a la reforma, el desarrollo y la estabilidad, y sobre asuntos que afectan a los intereses vitales del pueblo.
En China, se exige que el proceso de toma de decisiones solo pueda iniciarse cuando se haya llegado a un consenso sobre un asunto a través de una consulta. Este es un rasgo distintivo y una ventaja de la política democrática socialista de China.
Mientras tanto, se han creado en Internet canales específicos para que los ciudadanos puedan expresar sus opiniones, con el fin de integrarlas en el diseño de políticas de alto nivel. Por ejemplo, se calcula que se recibieron 1,018 millones de consejos a través de los canales en línea antes de que el PCCh emitiera propuestas sobre la formulación del XIV Plan Quinquenal para el Desarrollo Económico y Social Nacional.
Las opiniones y sugerencias recogidas por estos medios fueron de gran importancia para que el Comité Central del PCCh finalizara las "propuestas". Por lo tanto, la democracia china, con la consulta democrática, es un modelo que permite la amplia participación del pueblo en todo el proceso de toma de decisiones.
La democracia participativa de China: una democracia popular de proceso completo
En la ceremonia de celebración del 65º aniversario de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, el 21 de septiembre de 2014, el presidente Xi señaló con perspicacia que si el pueblo solo tiene derecho a votar pero no a participar de forma amplia, es decir, si solo se despierta en el momento de las elecciones pero entra en un estado de hibernación después, entonces este tipo de democracia solo será formalista.
La democracia china es una democracia popular de proceso completo, que permite al pueblo ejercer sus derechos democráticos en todos los aspectos, incluyendo la selección de funcionarios, la toma de decisiones, la legislación, la gestión y la supervisión, etc.
Por ejemplo, todos los habitantes de Beijing saben que pueden ponerse en contacto con el Gobierno para pedir ayuda cuando tengan dificultades o problemas en la vida pública llamando al teléfono directo "12345" desde cualquier lugar y en cualquier momento.
En su discurso en la ceremonia del centenario del PCCh, el presidente Xi dijo: "Practicaremos una filosofía de desarrollo centrada en el pueblo" y "desarrollaremos una democracia popular de proceso completo". La idea de que el pueblo es el dueño de su país es la base del éxito de China.
La democracia de China: un modelo único para el mundo
La democracia es un valor compartido por toda la humanidad. Pero, ¿es China una democracia? La historia nos ha dado la respuesta.
La fundación de la República Popular China en 1949 significó que una cuarta parte de la población mundial se había puesto en pie, y marcó la transformación definitiva del país desde un régimen de autocracia feudal, que había existido durante varios miles de años, a una democracia popular.
Cuando el pueblo chino, dirigido por el PCCh, libraba sangrientas batallas por la democracia popular, ¿dónde estaban esos países que acusan a China de ser antidemocrática? Ellos se pusieron del lado del gobierno reaccionario dictatorial y nunca hicieron nada en apoyo de la lucha del pueblo chino por la democracia.
No solo eso, sino que incluso suministraron dólares y armas para que los reaccionarios masacraran al pueblo chino. Estos países y sus políticos no están en absoluto en condiciones de hablar de la democracia de China. Los que tienen más derecho a hacerlo son los 1.400 millones de chinos.
Al igual que un estómago chino no puede adaptarse a la leche fría y un estadounidense no está acostumbrado a usar los palillos, la democracia no tiene un modelo fijo establecido. La democracia popular de proceso completo de China, con su encanto único, es práctica en el territorio chino. Garantiza que la gente sea dueña de su país y de sus propios destinos. China se erige como un modelo único de democracia para el mundo.
(Contribución de Li Junru, exvicepresidente de la Escuela del Partido del Comité Central del PCCh)