Hangzhou, donde lo antiguo y lo moderno se fusionan, emana una cautivadora esencia oriental. Paseando por el Lago del Oeste, te sentirás inmerso en un paisaje chino tradicional con sus antiguos puentes. A poca distancia, el humedal de Xixi ofrece un oasis urbano. Esta área, reflejo tranquilo del antiguo delta del río Yangtsé, alberga a diversas aves y es un santuario para los ornitólogos. En Xixi, las tradicionales plantaciones de té coexisten con atracciones modernas. Puedes disfrutar el sabor del auténtico té Longjing o probar delicias como los “xiaolongbao”. Hangzhou, una joya verde cargada de historia, te espera.
