El 7 de marzo, se lleva a cabo la rueda de prensa anual que convoca el Ministerio de Relaciones Exteriores de China, en el marco de las Dos Sesiones. El canciller chino, Wang Yi, se reúne con la prensa en Beijing.

Con respecto a las relaciones entre China y Estados Unidos, Wang Yi subrayó que el respeto mutuo es la premisa. Cuando China y EE. UU. trabajan de la mano, podrán llevar a buen término muchas grandes empresas favorables no solo a los dos, sino también al mundo entero.
"Nuestra posición consiste en los tres principios propuestos por el presidente Xi Jinping, es decir, el respeto mutuo, la coexistencia pacífica y la cooperación de ganancias compartidas. Esto constituye tanto el resumen de las experiencias y lecciones de las relaciones sino-estadounidenses durante los últimos más de 50 años, como la comprensión de la ley que rige el relacionamiento entre grandes países, que debe ser la guía y el rumbo para China y EE. UU.", dijo el canciller chino.
Los desafíos que enfrenta EE. UU. provienen de sí mismo, y no de China. Si no hace nada sino reprimir a China, al fin y al cabo perjudicará a sí mismo, advirtió Wang Yi.
"Si EE. UU. siempre dice una cosa y hace otra, ¿dónde está su credibilidad como país grande? Si EE. UU. siempre se pone nervioso al escuchar la palabra 'China', ¿dónde está su autoconfianza como país grande? Si EE. UU. solo quiere preservar su propia prosperidad y no permite el justo desarrollo de los demás, ¿dónde está la justicia internacional? Si EE. UU. se obstina en monopolizar la gama alta de la cadena de valor y mantener a China en la gama baja, ¿dónde está la competencia leal?", preguntó Wang Yi.
Wang además instó a EE. UU. a conocer a ciencia cierta la tendencia predominante del desenvolvimiento de la historia, ver el desarrollo de China desde una perspectiva objetiva y racional y realizar intercambios con China de manera proactiva y práctica, de forma que cumpla sus compromisos con acciones concretas.