El satélite desarrollado conjuntamente por China y Brasil desempeña un papel clave en la gestión de los recursos hídricos, la planificación urbana y el monitoreo ambiental y de desastres en Brasil. El proyecto de cooperación en satélites de recursos terrestres entre China y Brasil comenzó en 1988 y es liderado por los gobiernos de ambos países, con la Academia de Tecnología Espacial de China y el Instituto de Investigación Espacial de Brasil encargados de su desarrollo.






