Álvaro Royo, un arquitecto colombiano que vive en la ciudad de Xiamen.
Ya han transcurrido 17 años desde la primera vez que vino a China.
Para Álvaro, ser arquitecto nunca fue su sueño de infancia, su amor por esta profesión fue creciendo poco a poco. Para él, sus diseños representan más que meros trazos, ya que están cargados del peso del amor de una familia, el futuro y la seguridad de las nuevas generaciones.
Cada dibujo y cada diseño encarnan el corazón y la motivación del arquitecto.

Y ahora Alvaro tiene un estudio privado y su propia familia.
Sus amigos más cercanos le llaman "Longwei”, que en chino significa literalmente dragón fuerte.
Al hablar del origen de su nombre chino, tiene una historia interesante...

Actualmente, Álvaro y su pareja Veruska tienen dos hijos, Daniel e Ivana, nacidos en China.
Ambos estudian en una escuela pública y hablan chino con fluidez.
Daniel estudia en la escuela secundaria e Ivana se encuentra cursando el quinto grando en la escuela primaria.

En cuanto a su futuro, él dice:
"El plan es por largo tiempo y pues... todo lo que vayamos a coordinar a futuro si nos quedamos o no nos quedamos yo creo que tiene que ser una decisión de familia. De momento, ellos no se quieren mover, yo no me quiero mover y ninguno se quiere mover de aquí. Eso quiere decir que la cuestión... que la estadía es por largo tiempo."
