En 1944, México y Estados Unidos acordaron repartirse el agua de los ríos Colorado y Bravo, que forman parte del límite territorial de ambas naciones. Pero en 2020, la continuidad de dicho pacto se tambaleó. México, azotada por la peor sequía en décadas, debía enviar la cuota estipulada a su vecino del norte, a pesar de las protestas de los agricultores, quienes necesitan esa agua para labrar sus tierras.
Traficantes de drogas contra indígenas guatemaltecos

El bosque tropical del norte de Guatemala, custodiado en su día por la civilización maya, está protegido hoy por sus descendientes. Son dos millones de hectáreas de jungla que cuidan con métodos ancestrales sostenibles. Sin embargo, es también una zona atractiva para los traficantes de drogas, que han construido allí pistas de aterrizaje, laboratorios y almacenes ocultos.