Privacidad y Cookies

Al continuar navegando en esta web acepta el uso de cookies, la política de privacidad revisada y los términos de uso. Puede cambiar la configuración de las cookies en su navegador.

Estoy de acuerdo
Banquete de Ravioles
Actualizado 2021-03-19 06:00 GMT
CGTN en Español
Error loading player: No playable sources found

14:59

El restaurante Defachang es uno de los restaurantes más antiguos y populares de la ciudad de Xi’an, el cual abrió sus puertas en el año 1938 y que se caracteriza por ofrecer su más famosa comida: “Banquete de ravioles”. 

La “Olla mongola de la emperatriz”, es un plato que data desde la dinastía Qing. En aquella época, sacudida por guerras, la emperatriz Cixi y su hijo el emperador Guangxu huyeron al oeste para refugiarse en la ciudad de Xi’an. Era tanto el agobio que los sacudía, que el jefe de la corte ordenó la elaboración de un plato especial que nunca hubieran probado, y así poder hacer resurgir el ánimo de la emperatriz, quien se encontraba devastada.  

Los cocineros decidieron crear un plato nuevo, que fuera una mezcla de frescos ingredientes y que irradiara exquisitos olores, y fue entonces que surgió la idea de los ravioles hervidos en caldo de pollo, con frescos vegetales finamente escogidos. Su sabor fue tan acogedor para la emperatriz durante esos momentos de pesadumbre, que ahora el nombre del plato hace referencia a ella y se presenta en una hermosa olla al centro de la mesa. 

Banquete de Ravioles

Ingredientes:

Harina

Relleno de carne de cerdo y puerro chino

Agua

Preparación:

1. Poner la harina en un recipiente. 

2. Agregar agua poco a poco mientras se revuelve la masa.

3. Mezclar y amasar hasta que la masa obtenga una consistencia compacta y no se pegue en las manos.

4. Dividir la masa en raciones de igual tamaño.

5. Trabajar un poco con las manos en la tabla que se debe espolvorear con la harina para que no se pegue la masa.

6. Aplastar cada ración con la palma.

7. Estirar cada ración con un rodillo.

8. Poner cierta cantidad de relleno en el centro de la lámina, doblarla y cerrar bien el borde con los dedos.