Los bailarines solo tienen 5 o 6 años y sus padres son trabajadores del sector aeroespacial, por lo que también se les llama "Chicos del Cielo Azul". La madre de la niña que aparece al final de la actuación es Wang Yaping, la primera taikonauta china que sigue en "viaje de trabajo" en el espacio. Los tres taikonautas chinos, entre los que se encontraba ella, vieron la gala en directo desde la estación espacial y recibieron las felicitaciones de la Fiesta de la Primavera a tiempo.