El Gobierno brasileño anunció el 13 de octubre que iniciará una investigación sobre las tres principales compañías de sondeos electorales, tras acusarlas de intentar "manipular" los resultados electorales de la primera vuelta presidencial, celebrada el pasado 2 de octubre.

La gente hace cola para votar durante la primera vuelta presidencial, el 2 de octubre en Río de Janeiro, Brasil. /CFP
El presidente del Consejo Administrativo de Defensa Económica (Cade, el órgano antimonopolio de Brasil), Alexandre Cordeiro, aseguró que se iniciará una investigación contra las firmas Datafolha, Ipec e Ipespe por supuesta formación de un cartel para manipular los resultados electorales.
Cordeiro aseguró que es "absolutamente improbable" que todos los sondeos divulgados por las tres empresas fuera tan diferente del resultado final.
Todos los sondeos electorales auguraban una clara victoria del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva por delante del actual mandatario, Jair Bolsonaro. En los días previos a las elecciones, los sondeos le daban a Lula una victoria en primera vuelta, con más del 50 % de los votos, ante un Bolsonaro que tenía alrededor del 36 %.
Lula fue el más votado, con el 48,4 % de los votos, aunque Bolsonaro logró el 43,2 %, porcentaje muy superior al que le daban todas las encuestas.
"La discrepancia de los sondeos y del resultado es tan grande que se verifican indicios de que los errores no sean casuales y sí intencionales mediante una acción preparada por los institutos de encuestas en forma de cartel para manipular en conjunto el mercado y en última instancia, las elecciones", dijo Cordeiro.
"Siendo así, realicé algunos análisis preliminares de probabilidades del resultado y de la independencia de las acciones de los institutos en la producción de las encuestas electorales en la primera vuelta de la disputa electoral a la Presidencia de la República. La intención es efectivamente verificar si las sospechas levantadas tienen fundamento técnico y justifican una investigación por la autoridad anticartel", agregó.
Dos días después de la primera vuelta, el ministro de Justicia, Anderson Torres, ya había anunciado que la Policía Federal iniciaría una investigación sobre las empresas de sondeos por posible manipulación. Las tres firmas rechazan todas las acusaciones.