El Reloj de la madrileña Puerta del Sol, es todo un símbolo para los españoles, ya que anuncia la transición entre un año y otro. Un día al año las Instituciones oficiales de la Comunidad de Madrid ofrecen a un grupo de periodistas la posibilidad de subir durante 20 minutos a la Torre del Reloj de Gobernación para conocer de cerca su funcionamiento.
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El interior de la Torre de la Puerta del Sol, un lugar emblemático al que muy poca gente tiene acceso a subir, es el corazón del reloj centenario, al que se dirigen las miradas de todos los españoles la noche del 31 de diciembre. Desde hace más de un siglo este reloj anuncia al ritmo de sus 12 campanadas que un año termina para dar la bienvenida al nuevo año.
“A menos 20 segundos empiezan los cuartos, pero a menos 28 dejamos caer la bola. Cuando deja de sonar el sonido de la campana de la bola es cuando empiezan a sonar los cuartos para que no se mezclen los dos sonidos, que están sonando hasta que faltan 3 segundos. Y a las 12 en punto, coincidiendo con la sexta señal horaria que da el Observatorio, da la primera campanada de las 12. Nosotros lo que hacemos es trabajar para que todo el mundo se coma las uvas, pero a nosotros no nos da tiempo”, dijo Jesús López Terradas, Maestro relojero del Reloj Puerta del Sol de Madrid.
Hay numerosas anécdotas en torno al reloj. Dicen que al rey Alfonso XIII le gustaba asistir de incógnito, a la transición del año viejo al nuevo en este punto y que la Nochevieja de 1930, fue la última en la que el monarca estuvo presente en la Puerta del Sol. Otra curiosa anécdota ocurrió en la Nochevieja de 1996. Al reloj se le aceleró el pulso, y las campanadas fueron demasiado rápidas, tan solo duraron 17 segundos, haciendo que miles de personas se atragantaran con las uvas, intentando seguir el ritmo del reloj.
El reloj de la Puerta del Sol ya forma parte de la historia de España.
Las primeras campanadas que se televisaron fueron en la Nochevieja de 1962 y partir de entonces, lo ha hecho de forma ininterrumpida.
El Reloj de Gobernación más conocido como Reloj de la Puerta del Sol fue inaugurado en el año 1866 por la reina Isabel II con motivo de su cumpleaños. Una de sus características es el tipo de escape que posee su maquinaria. Consiste en un áncora que está acoplada a una rueda en forma de jaula de 30 dientes que impide el retroceso de la rueda, lo que hace que la maquinaria posea una grandísima precisión. Si el batido del péndulo de un reloj de sus características es de un segundo, el de este reloj es de dos.
Desde finales del siglo XX, Jesús, Pedro y Santi los maestros relojeros de Casa Losada velan para que a las 12 de la noche del 31 de diciembre todo esté a punto y los españoles podamos tomar las uvas al compás de las campanadas del Reloj de la Puerta del Sol.