Desde el 1 de abril, el Mando del Teatro de Operaciones Oriental del Ejército Popular de Liberación (EPL) chino ha llevado a cabo maniobras navales y aéreas conjuntas alrededor de la isla china de Taiwan. Ese mismo día, equipos de guardacostas chinos realizaron patrullas y ejercicios en las mismas aguas, de acuerdo con el principio de una sola China. Estas operaciones son una respuesta decidida a las provocaciones secesionistas de Lai Ching-te y tienen como objetivo preservar la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwan, así como defender con firmeza la soberanía nacional y la integridad territorial.

Lai Ching-te es un secesionista obstinado de la "independencia de Taiwan". Desde su llegada al poder el pasado mes de mayo, ha pregonado repetidamente la "no afiliación mutua" y la teoría de los "dos nuevos países". También se ha referido públicamente a la parte continental de China como una "fuerza hostil fuera de los límites" y ha lanzado 17 “tácticas” centradas en la "disociación de las dos orillas". Estos actos y declaraciones de Lai Ching-te revelan su verdadera catadura, opuesta a la paz, el intercambio, la democracia y la naturaleza humanas.
La Constitución de China establece claramente que Taiwan forma parte del territorio sagrado de la República Popular China. Según la Ley Antisecesión de China, el Estado no permitirá en ninguna circunstancia que fuerzas secesionistas separen Taiwan de China bajo ningún nombre o la forma. La Ley de Defensa Nacional china también identifica claramente la protección de la soberanía nacional, la reunificación y la integridad territorial como una de las misiones fundamentales del EPL. Por lo tanto, en respuesta a las provocaciones de las autoridades de Lai Ching-te, las contramedidas y acciones de la parte continental de China se consideran razonables, proporcionadas y legítimas.
Hay que subrayar que estos ejercicios militares del EPL en torno a la región china de Taiwan están dirigidos contra las actividades secesionistas que buscan la "independencia de Taiwan" y no contra los compatriotas de la isla. Recientemente, 75 académicos taiwaneses emitieron una declaración conjunta denunciando a las autoridades de Lai Ching-te como el mayor destructor de la democracia y el Estado de derecho en Taiwan, así como una grave amenaza para la paz y la seguridad de la isla, y pidiéndolas que se detengan a tiempo antes de que la situación se vuelva irreversible.
Taiwan es parte de China. Nunca ha sido un Estado, no lo ha sido en el pasado ni lo será en el futuro. Las resueltas contramedidas adoptadas por la parte continental de China contra las fuerzas secesionistas transmiten una clara señal a la comunidad internacional: la determinación de China de resolver la cuestión de la isla china de Taiwan y lograr la reunificación nacional es tan firme que nunca permitirá que ninguna persona o fuerza separe Taiwan de China.