El 22 de enero de 2026, los árboles que bordean la avenida de los ginkgos del parque Ditan de Beijing se adornaron con coloridos suéteres para protegerse del gélido frío de la capital china.
Al atardecer, la luz del sol va del amarillo al dorado, al rojo y al rosa. En el hielo se pintan diferentes colores, brillantes y soñadores.
Las esculturas representan a los soldados del Ejército Rojo, agotados, pero firmes y decididos.
Alex Mauricio Baldivieso Vargas, influencer de Bolivia, nos transporta a uno de los episodios más memorables de la Gran Marcha: la decisión del monte Kunniushan.
La Fiesta del Bote del Dragón, una de las celebraciones más emblemáticas de la cultura china, cruza fronteras y se integra con fuerza en Brasil.