Frente a las altas temperaturas, los adorables residentes del zoológico tienen sus propios trucos para refrescarse y disfrutar de la temporada.
Ante la previsión de que la ola de calor continúe en Europa, el Zoo de Madrid está buscando formas novedosas de refrescar a sus preciados animales.
Un hipopótamo come sandía; un elefante se ducha y un panda gigante come brotes de bambú congelados.
Desde las cumbres de mesetas hasta las riberas de ríos caudalosos, desde las praderas hasta el mar, cada corazón persigue valientemente sus sueños.
En esta meseta verde que nutre los ríos caudalosos, las personas transforman sabiamente los regalos de la naturaleza en energía inagotable.