En el distrito autónomo de la etnia miao de Mayang, la gente se refresca en una presa con forma de escamas de pez, un lugar turístico famoso por su forma.
Al caer la tarde del 30 de agosto, el cielo de Beijing se tiñó con espectaculares nubes arreboladas de color naranja rojizo, lo que llevó a muchos a competir para tomar las mejores fotografías.
Estas nubes, también conocidas como nubes lenticulares, tienen forma de lenteja, como lo indica su nombre.
En el escenario, la inteligencia artificial (IA) sirvió como puente a través del tiempo y el espacio, recreando momentos históricos de la Gran Marcha.