El 26 de abril, cuando se cumplen 62 días del conflicto en Ucrania, el secretario general de la ONU, António Guterres, se encuentra en Moscú para reunirse con el presidente ruso, Vladímir Putin, y con el ministro de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov.
La reunión se produce en el mismo momento en el que los Estados Unidos y otros países occidentales debaten en Alemania el envío de más armas a Ucrania. Mientras, Rusia y Bielorrusia se preparan para realizar maniobras militares conjuntas del 26 al 29 de abril. Previamente, el ministro de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov, advirtió que el riesgo de conflicto nuclear es considerable. En una entrevista, Lavrov aseguró que la OTAN está alargando el conflicto en Ucrania con su decisión de seguir enviando armas a Kiev.
Fuentes oficiales aseguran que las fuerzas rusas han atacado 87 objetivos militares en Ucrania. Kiev ha informado que al menos 5 estaciones de tren han sido atacadas. Moscú ha alegado que se estaba utilizando la red ferroviaria para transportar las armas enviadas por los Estados Unidos. Las autoridades ucranianas aseguran que la red ferroviaria es crucial para evacuar a los civiles de las zonas en conflicto.
Además, continúan los enfrentamientos en las regiones del sur y del este del país. Mientras, en la ciudad tomada de Mariúpol, continúa el llamamiento a un alto al fuego inmediato.

António Guterres se reúne en Moscú con Sergei Lavrov.